No hay evento tan olvidado, tan dejado de lado, tan ignorado y tan descuidado hoy día como la Ascensión de nuestro Señor Jesucristo. Todos celebramos Su obra en la cruz. Todos celebramos Su Resurrección y la conmemoramos cada domingo. La Iglesia se goza en Su próxima Venida. El mundo entero celebra Su Nacimiento. De hecho este próximo domingo iniciamos la serie de la Navidad y hablaré de ello.
Pero… ¿qué sucede con la Ascensión? Silencio, olvido. y, tal vez, desinterés. Y, sin embargo, en el Nuevo Testamento, aunque narrada sólo 2 veces, es presentada como fundamental, primordial. El clímax del ministerio terrenal de Cristo, la cima de toda Su obra y el broche de oro de la redención.
- De Su humillación… a Su exaltación suprema.
- De Jerusalén… a la gloria del cielo.
- Del Gólgota… al Trono celestial.
- De la corona de espinas… a la corona de oro.
- Del Maestro sufriente… al Rey de gloria.
1. LA REACCIÓN DE LOS DISCÍPULOS ANTE SU PARTIDA

Antes de narrar la Ascensión debemos mirar cómo reaccionaron los discípulos cuando Jesús comenzó a anunciar Su partida. Estaban aturdidos, confundidos, temerosos, abatidos. Algunas veces, cuando mi hijo Thiago era más pequeño y me tocaba irme a trabajar, él me cogía las manos, clavaba su mirada en mi, como que no entendía nada, y me preguntaba «¿Dónde vas, papá?, ¿Por qué te tienes que ir?»
En la Última Cena, Jesús les dice:
Juan 13:33 “Hijitos, aún estaré con vosotros un poco… A donde yo voy, vosotros no podéis ir.”
Pedro NO lo entiende:
Juan 13:36–37 “Señor, ¿a dónde vas? … ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti.”
Jesús continúa consolándolos:
Juan 14:1–6 “No se turbe vuestro corazón… Voy, pues, a preparar lugar para vosotros… Yo soy el camino, la verdad y la vida.”
Pero ellos no entienden:
Juan 16:6 “Tristeza ha llenado vuestro corazón.”
Jesús les dice algo sorprendente:
Juan 16:7 “Os conviene que Yo me vaya…”
«NO lo entendéis aún, mandaré al Espíritu Santo para ello, YO me tengo que ir, voy a preparar casa para que estemos una eternidad juntos, confiar en MÍ, y sobre todo, amaos unos a otros, que el mundo vea vuestro amor»
Y añade:
Juan 16:16–18 “Todavía un poco, y no me veréis… y de nuevo un poco, y me veréis.”
Los discípulos responden: “No entendemos lo que habla.”
Ellos deseaban estar con Él. Lo habían dejado todo por ÉL. ¿Cómo alegrarse de Su marcha Pero Jesús les promete:
- Un lugar preparado (Jn 14:2–3)
- Un regreso glorioso (Jn 14:3)
- El Espíritu Santo (Jn 14:16–17; 16:7)
2. LAS NARRACIONES BÍBLICAS DE LA ASCENSIÓN
Marcos 16:19–20: “Fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.”
Lucas 24:50–53: “Alzando sus manos, los bendijo… y fue llevado arriba al cielo… volvieron con gran gozo.”
¡Qué contraste! Antes: tristeza. Ahora: gozo inmenso. ¿Por qué? Porque ahora entendieron:
- Quién era Jesús
- A qué vino
- A dónde iba
- Y por qué debía ascender
Comprendieron que Su humillación terminó, y comenzó Su superexaltación, en cumplimiento del Salmo 110:1:
Salmo 110:1: “Siéntate a mi diestra…”
También Lucas narra el evento en Hechos:
Hechos 1:6–11“Fue alzado, y le recibió una nube… Este mismo Jesús… así vendrá.”
La nube es la Shekinah, la gloria visible de Dios. Ese día comenzó el cumplimiento de Daniel 7:13–14, el Hijo del Hombre ascendiendo ante el Anciano de Días)
Comprendieron Filipenses 2:9-11, la parte después de Su Humillación
CRISTO ENTRÓ A SU GLORIA POR LA PUERTA DE LA ASCENSIÓN
No fue como Enoc o Elías. Ellos ascendieron como siervos. Él ascendió como Rey.
La Ascensión es:
- Su entronización
- Su coronación
- Su investidura real
Aquel Domingo de Ramos fue una coronación falsa, fallida. La verdadera ceremonia de investidura fue en el cielo, Fue con su Ascensión. Yo recuerdo, allá por el año 2006, cuando juré el cargo de Guardia Civil, cuando juré bandera en la Academia. Allí vinieron las más altas autoridades políticas y policiales del país, estaba todo engalanado, nosotros con el uniforme de gala…
La Ascensión fue la verdadera coronación del Rey
R.C. Sproul dijo que fue “El acontecimiento político más importante de la historia de la humanidad.” Cuando el Rey entró en el cielo, resonaron estas palabras:
Salmo 24:7–10: “Alzad, oh puertas… entrará el Rey de gloria… Jehová de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria.”
Por primera vez entra un Hombre perfecto en el cielo para ser coronado Rey de Reyes.
¿QUÉ IMPLICÓ LA ASCENSIÓN?

1. Su gloria preexistente fue restaurada
Juan 17:1–5 “Glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.”
Durante 33 años Su gloria fue velada. En la Ascensión retoma la gloria que siempre le perteneció.
2. La Ascensión permitió el envío del Espíritu Santo
Jesús lo dijo claramente:
Juan 14:16–17 “Os dará otro Consolador…”
Juan 16:7 “Os conviene que Yo me vaya… si me fuere, os lo enviaré.”
Pentecostés (Hechos 2) ocurre porque ÉL ascendió. Su ausencia física se transforma en Su presencia espiritual en nosotros.
3. Inaugura Su ministerio como Sumo Sacerdote
Hebreos 4:14–16 “Teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos…”
Él no ofrece nuevos sacrificios: ya lo hizo una vez, y para siempre. Él intercede.
Romanos 8:33–34
“Cristo… está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”
Él es:
- Rey en Su trono
- Sacerdote en Su santuario
- Intercesor para Su pueblo
4. La Ascensión garantiza que Cristo prepara un lugar para nosotros
Juan 14:2–3 “Voy a preparar lugar… vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo.”
Efesios 2:6 “Nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.”
Hoy espiritualmente estamos con ÉL. Un día físicamente estaremos con ÉL para siempre.
UNA APLICACIÓN PARA NOSOTROS
Cuando Cristo ascendió, no se fue, se puso al frente. La Ascensión NO nos dejó huérfanos, abrió una sala de audiencias en el cielo
- Porque Cristo ascendió, la Iglesia puede orar con valentía, sabiendo que ÉL está a la diestra del Padre, y lo que nosotros decimos aquí, ÉL lo presenta allí. La iglesia ora en la tierra, y Cristo habla en el cielo.
- Porque Cristo ascendió, nuestra oración tiene autoridad, ya que ÉL es el Mediador vivo, y la oración de la Iglesia retumba porque Cristo reina.
- Porque Cristo ascendió, la Iglesia ora unida y no aislada. Somos una familia que comparte un mismo Abogado, un mismo Rey.
Mientras los judíos anhelan y desean un Templo, y con el Templo, el Lugar Santísimo y el velo de separación que impedia el acceso adentro, nosotros hoy podemos decir que ese velo fue rasgado de arriba a abajo, y ya tenemos acceso direvto al Trono
Hebreos 10:19-22 «Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.»
Los judíos rechazan:
- A su Mesías,
- A su Mediador,
- A su Abogado,
- A su Intercesor,
- A su Rey.
Por eso ellos oran golpeando sus cabezas contra un muro de piedra, el Muro de las lamentaciones. O también ponen papelitos pequeños con sus peticiones en los huevos de las piedras del mismo, hasta que lo limpian. El Muro de las Lamentaciones es un trozo o fragmento de pared externa, de unos 60 metros de largo, del complejo del Templo. Es lo único que queda en pie del Templo de Jerusalén

Allí NO hay Mediador, NO hay oración ni adoración agradable. NO hay acceso al Trono de la Gracia. Pero nosotros, En Cristo …
- oramos al Dios vivo.
- oramos al Rey entronizado.
- oramos al Sumo Sacerdote que nos entiende.
- oramos al Hombre glorificado que intercede por nosotros.
- oramos a Aquel que dijo:
Hebreos 7:25 “Vive siempre para interceder por ellos.”
- Mientras ellos oran a un muro… nosotros oramos a un Trono.
- Mientras ellos ponen papelitos en la.pared…nosotros le pedimos al Dios Todopoderoso con la certeza que nos oye, que es Soberano.
- Mientras ellos oran a una pared fría… nosotros oramos a un Salvador vivo.
- Mientras ellos oran sin Mediador… nosotros oramos por medio del Mediador perfecto.
1 Timoteo 2:5 “Porque hay un solo Dios, y un solo Mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”
La Ascensión es tu garantía de que no oras solo. Tu oración tiene eco en el cielo. Tu voz es acompañada por la voz del Hijo. Cuando la iglesia olvida la Ascensión… olvida el privilegio supremo de la oración cristiana.

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